el blog

Actualización [/15/08/2015]

Hace algunos años decidí abrir un blog porque todo el mundo lo estaba haciendo y yo también quería ser popular y apreciado como el copo de nieve único e irrepetible que soy. Luego los blogs pasaron de moda… o la gente se olvidó de lo que era un blog… o preferímos todos como colectividad darle a los blogs la cualidad de una bonita libreta personal que el lector puede hojear bajo su propio riesgo, o yo dejé de estar en onda, no porque olvidara la onda, sino porque la onda cambió… y eso también te va a pasar a ti.

En fin. Mi blog personal, mi intento de autopromoverme quedó finalmente en eso, en un intento, pero nunca lo desactivé. Durante un año o dos estuve jugando con la idea de retomarlo como una bitácora personal, pero no tuve en cuenta que mis hábitos y mi cantidad de tiempo libre habían cambiado y así el blog languideció plácidamente en el limbo de los blogs que nadie lee y ni su mismo dueño recuerda ya para qué abrió y no se atreve a cerrar porque quién sabe si al hacerlo algo importante en verdad se pierda —es lindo, algo así como jugar al balero con el ego propio, deberías intentarlo.

Me puse a traducir creepypastas y eso salió bien, bueno, al menos lo disfrutaba más. Ahí están, en un blog alojado en wordpress que se llama Nocturnas y que tampoco pretendo borrar, por más que cada vez que lo abra y traduzca alguna nueva barbaridad los ecos en mi cabeza al respecto de lo inútil de la empresa se acumulen. Y tal vez esa sea la razón por la que he mudado de todo a través de los años, pero nunca he renunciado a escribir, como si en este proceso me encontrara aprendiendo alguna cosa importante que todavía no sé como se llama pero que se acerca a soportar el peso propio a lo largo de los años; porque creo que escribir tiene esa cualidad intrínseca de hacer algo más con el peso de los días y el tiempo acumulado.

Se me ha ocurrido una nueva idea para aprovechar el espacio. Es algo más concreto y de eso se trata ahora este blog, que en algún momento (ver tras la noticia legal) no fue nada más que una bitácora personal. Ya no necesito una bitácora personal, pero al parecer sigo necesitando escribir, qué caray.

~JP

 

 

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